El
conductor de Bendita amaneció ayer con un fuerte dolor en el pecho e
ingresó ayer al Hospital Italiano a las 6 AM con un problema cardíaco
donde fue intervenido.
Según confirmó el periodista Damián Rojo de Diario Muy y Chimentero 3.0, el conductor Beto Casella se encuentra internado en el Hospital Italiano desde las 6 AM de ayer.
Como
ya tiene un antecedente cardíaco (en 2008 sufrió un infarto mientras
jugaba al fútbol y le colocaron tres stents), no perdió tiempo y a las 6
de la mañana ingresó al Hospital Italiano, donde quedó internado en la
unidad coronaria y fue intervenido quirúrgicamente para colocarle un
nuevo stent, el cuarto.
Cinco años atrás, cuando sufrió el primer episodio, Casella contó detalles de la dura experiencia. “Fui
a jugar al fútbol con mis amigos como todos los sábados. Me dolía
apenas mientras jugaba. Paré y después volví. Después cuando terminamos
tomamos gaseosa, hasta ahí todo normal. A la noche me agarró un fuerte
dolor en el pecho y fui a la guardia del Italiano. Me hicieron una placa
y un electrocardiograma, que me da bien. Me fui y a la media hora
siento la famosa patada de elefante en el pecho, las arterias tapadas.
Zafé de pedo”, había relatado el conductor.
"Fumo un poco de tabaco, pero soy el Papa Francisco en este momento. A los veintipico tomaba todas las bebidas blancas. Ahora soy un monje zen", le dijo a Ciudad.com, en julio.
Tras la intervención, los profesionales le aconsejaron que dejara el cigarrillo, un vicio que lo acompaña desde los 15 años, aunque sin tanto éxito. “Fumo un poco de tabaco, pero soy el papa Francisco en este momento. Dejé el whisky que antes tomaba mucho. El único vicio que tengo es el fútbol. Hace bastantes años que soy así. A los veintipico tomaba todas las bebidas blancas. Ahora soy un monje zen”, le dijo a Ciudad.com en julio pasado.
"Fumo un poco de tabaco, pero soy el Papa Francisco en este momento. A los veintipico tomaba todas las bebidas blancas. Ahora soy un monje zen", le dijo a Ciudad.com, en julio.
Tras la intervención, los profesionales le aconsejaron que dejara el cigarrillo, un vicio que lo acompaña desde los 15 años, aunque sin tanto éxito. “Fumo un poco de tabaco, pero soy el papa Francisco en este momento. Dejé el whisky que antes tomaba mucho. El único vicio que tengo es el fútbol. Hace bastantes años que soy así. A los veintipico tomaba todas las bebidas blancas. Ahora soy un monje zen”, le dijo a Ciudad.com en julio pasado.
A
pesar del mal trago y el susto, sus íntimos confirmaron que Beto se
encuentra fuera de peligro y continuará bajo observación en la unidad
coronaria del hospital por 48 horas. Si todo va bien, el jueves le
darían el alta.
Ciudad /Primicias Ya
Ciudad /Primicias Ya

Publicar un comentario