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Imagen: WEBEn días pasados, la ciudad de Rafaela se vio sacudida por un hecho de inseguridad inédito y que se creía propio (exclusivamente) de las grandes ciudades. El damnificado en este hecho, el sr Agustín Aresse, envió una carta al diario La Opinión de ese medio que reproducimos textualmente en la nota completa. Entrá y enterate de todos los detalles



Es cierto que sin la magnitud que tienen los hechos de inseguridad ocurridos en Rosario y Santa Fe, que son de dominio público, donde la delincuencia, la droga y una violencia que no es de ahora pero que alcanzó picos extremos con una serie de homicidios en estos primeros días del año, también en Rafaela el tema de la inseguridad cobró inusitada actualidad, por un lado como consecuencia de una continuidad de episodios delictivos que, por suerte sin la violencia y muerte de aquellos dos centros urbanos, sigue como siempre al extremo de tenernos casi habituados a estos permanentes robos y asaltos, pero además por algunas manifestaciones de las víctimas que formularon planteos públicos que alcanzaron rápida e importante adhesión.


La carta de lectores publicada en al diario La Opinión por Agustín Aresse, un operador de turismo que sufrió un asalto a mano armada a las 11 de la mañana en su negocio "Azul profundo" en la tercera cuadra de calle Saavedra -sector que es continuidad del microcentro-, se transformó en activador del reclamo público. Es que ese sonado episodio se suma a una extensa nómina de ingresos furtivos en domicilios particulares, además de comercios que son reiteradamente robados y asaltados, como así también la cada vez mayor presencia de los denominados motochorros, que cometen actos de arrebato, casi siempre contra mujeres, con todo el riesgo que eso significa para la integridad física de las víctimas.


Es por esas razones que la agenda de la inseguridad, también está instalada aquí en Rafaela. Tal como decimos al comienzo, planteada dentro de otros términos, aunque no por ello menos preocupante para la gente, que vive en condición de zozobra e intranquilidad.


Desde el municipio se ha venido aportando con la presencia de la Guardia Urbana, con la instalación de cámaras de seguridad que permiten intervención tanto en el tránsito como en el control nocturno de toda clase, además de permanentes gestionamientos ante las autoridades por el equipamiento y el accionar de la policía. Ayer mismo (ver en esta edición) le fue entregado un petitorio al responsable de la Seguridad Raúl Lamberto, durante su presencia en la ciudad. Ocasión en la cual, Aresse fue expositor ante el propio Lamberto de la angustiante situación que le tocó vivir.


La Opinión





Inseguridad o falta de seguridad en Rafaela


Sr. Director:


El día miércoles a las 11:20 hs (sí, a la mañana), entró a nuestro local un Sr., con pistola y a punta de la misma obligó a nuestro personal a entregarle dinero (sí...un robo a mano armada) y no solamente eso, sino que la golpeó salvajemente y amenazó apuntándole a la cabeza a uno de los clientes.


Gracias a Dios, ella está bien, pero quedamos todos shockeados y con miedo a trabajar (increíble lo que tengo que decir en una sociedad de primer mundo).


Ni bien sucedido el hecho se acercó mucha gente (gracias a todos) y me encuentro con que la mayoría en el último año y medio fue víctima de algo parecido (robo de cartera en el banco, le entraron cuando fueron de vacaciones o le toman el tiempo que están fuera del hogar o la moto o el auto, etc.).


Nuestra agencia está en Saavedra 255, ¡pleno centro!.


En el último año nos robaron a todos los comercios cercanos (quiosco, quiniela, tienda, estudio, etc) y adivinen qué... no encontraron a nadie, ningún culpable. ¡Qué increíble! (irónico).


Mi pregunta es, qué está pasando con mi querida Rafaela. Cómo es que llegamos a esto. ¿Hay que enrejar todo, como pajareras? Más alarmas, más sensores, más cámaras infrarrojas, más no quedarse solo, más no salir sin custodia... ¿Qué pasó? ¿Quién se hace cargo?


Sr. Intendente, ¿qué pasa? ¿No puede manejar un pueblo? ¿Se piensa que sólo lo votaron para cambiar adoquines y poner lucecitas? Sr. Jefe de Policía, ¿qué pasa? ¿Ya no son más uniformes de honor y gloria? ¿Ahora son disfraces? Ahora resulta que en un pueblo no saben quiénes son los ladrones, quiénes distribuyen droga, dónde prostituyen mujeres (¿no lo saben?).


Más preguntas: ¿qué está pasando? ¿Por qué la policía ya no puede actuar? ¿Por qué lo jueces ponen trabas? ¿Y el Poder Judicial? ¿Es la ley? ¿Quién la cambió? ¿Por qué el municipio no hace nada? ¿Es político?


Obviamente soy un ignorante del tema, ¿quién me puede dar respuestas? Me robaron, casi nos matan y nadie da respuestas. Me robaron 3 veces en 4 meses. Me entraron a mi casa. La primera vez, vino un policía y se puso a mi disposición, cuando me entran en la segunda aparece otro me dice lo mismo y me informa que el policía que vino en la primera vez ¡está preso por ladrón! Esta es la tercera vez, la respuesta fue la misma en todos los casos: no podemos hacer nada.


Lamentablemente pagan los policías buenos por los malos, pero los buenos saben quiénes son los malos. Que la leyes favorecen a los delincuentes, ya lo sabemos.


Gente... si el Estado de derecho se desentiende, no puede mantener el orden, ¿qué pretenden que hagamos? ¿Qué hay que hacer? ¿Armarse y desconfiar de todos? ¿Justicia por propia mano? Creo que esto ya lo escuché en otra historia y no tenía final feliz.


Conclusión: Sr. habitante de Rafaela, ¿hasta cuándo? Sí, hasta cuándo nos vamos a callar. Hasta cuándo vamos a dejar que nos amedrenten. Hasta cuándo vamos a permitir que los funcionarios sólo se enriquezcan y la policía siga el mismo camino. ¿Hasta que nos maten un hijo, un amigo, un compañero.?.


Si le han robado, o golpeado o entrado en su casa, Ud. sabe la impotencia que se siente, y mucho más al ver que la policía no puede hacer nada, mas que decirle qué pena, vamos a hacer lo posible.


Pero si nosotros no hacemos nada, no nos hacemos valer... nos van a seguir pasando por arriba. Nos van a quitar el esfuerzo de un año de trabajo en un minuto. No podemos perder la dignidad, la familia, la tranquilidad... la felicidad.


Tenemos que manifestar que no somos ignorantes, presionar a quien corresponda para que las leyes nos protejan, que la policía sea nuestro orgullo, que el Policía cuente con los elementos, paga digna, para que nuestros gobernantes sean nuestros representantes (mirá lo que digo, ¡Dios mío!), para que nuestros jueces puedan aplicar sin presiones la justicia. Sólo nosotros podemos hacerlo.


Miro a mi hija y quiero que Rafaela siga siendo un lugar donde pueda crecer feliz, segura, libre. Quiero ver a mis nietos de esa manera.


Propongo que compartan, comenten en Face, en la calle, donde sea. Los que piensan lo mismo, los que pasamos por algo similar y los que no para que nunca lo experimenten, y propongo nos manifestemos, que sepan que estamos, que no nos vamos a acobardar y que vamos a seguir trabajando y luchando por nuestros sueños, con valores, con dignidad, como nos enseñaron los viejos. Se puede gente ¡pongámonos firmes!.


Quiero a la Rafaela pueblo, la de los buenos vecinos, la de la buena convivencia; a pesar de que a los gobiernos de turno, según parece, eso no les conviene.


Agustín Aresse


23.649.727


(Carta de Lectores - Diario La Opinión)

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