Son
seres sintientes e indefensos, que sufren muchísimo las explosiones de
las Fiestas, tanto que les pueden resultar fatales. Evitar su uso, un
acto en favor de la vida. (Foto Clarín)
La venta de explosivos preparados como divertimento es una desgracia anunciada, que no debería estar permitida.
Todos
los años, las guardias de los hospitales atienden a miles de personas
lastimadas y con heridas de distinta gravedad por el uso de pirotecnia
en las Fiestas.
Esta
forma de “divertirse” no hace más que acentuar la violencia que aflige
hoy a nuestra sociedad, colocando armas legalizadas, en manos de los
vándalos.
Es
una alegría ver por televisión un aviso sobre jugos envasados en cajas
de cartón de una marca conocida, donde una familia prohíbe la pirotecnia
para estas Fiestas, haciendo que todos sus niños devuelvan la cohetería
adquirida. Realmente, como no es común, emociona una idea tan positiva,
moral, defensora de la vida. Ojala hubiera más de esos mensajes.
Contrapuesto
con esto, proveniente del RENAR –Registro Nacional de Armas-, se
transmite un aviso institucional que, entre otras advertencias, deja
saber que está prohibido arrojar pirotecnia contra las personas. ¿Y los
animales? ¿Acaso no son los animales seres vivos también? ¿Ignoran las
autoridades que en nuestro país hay animales sueltos que cada año, para
las Fiestas, son perseguidos con pirotecnia y que aún aquellos que
tienen una casa y un responsable, suelen extraviarse por huir de sus
hogares cuando comienzan los ruidos y explosiones?
Qué
lindo sería que las autoridades del RENAR hicieran algo por reparar
este error que atenta contra lo humanitario, cambiando una pequeñísima
parte del aviso institucional, reemplazando “personas por “seres vivos”.
Simplemente eso.
Intentamos
llamar a Sigimac Sistema de Gestión de Materiales Controlados para
sugerirles cambiar el aviso, pero nadie atendió. El teléfono ofrecido no
responde. Es el 0800 666 4378, donde se aceptarían denuncias sobre
pirotecnia, armas y explosivos. La grabación de la operadora deriva al
interno 1 y al interno 2, pero ninguno responde.
Mientras
se evoluciona en cuanto a la prevención de los accidentes y el
vandalismo entre humanos y animales, los ciudadanos debemos disponernos a
evitar las consecuencias de esta forma burda de celebrar el nacimiento
de Jesús y la llegada del nuevo año. Hagamos lo siguiente:
1) Quienes respetamos toda vida, hagamos un boicot total a la pirotecnia, aún a aquella anunciada como inofensiva.
2) Expliquemos a nuestros niños la verdad sobre la pólvora.
3) Cambiemos con los más chicos pirotecnia por golosinas o juguetes
4)
No dejemos a nuestros animales aislados en terrazas o balcones, ni
atados a un punto fijo en lado alguno; pueden saltar de las terrazas o
morir asfixiados por la atadura al girar y girar sobre sí mismos sin
control.
5)
Si la celebración es en casa de parientes o amigos y los animales no
son de la partida, es necesario dejarlos en habitaciones interiores o en
caniles muy seguros, donde se sientan protegidos, colocándoles una
prenda del ser de la familia más querido por ellos.
6)
Ante actos de crueldad hacia los animales, hay que hacer la denuncia en
la seccional de policía más próxima, por infracción a la Ley Nacional
14.346/54 de Protección a los Animales. Pedir que un patrullero se
acerque al lugar donde ocurran agresiones utilizando pirotecnia.
Los
animales son seres indefensos que necesitan de nuestra protección, no
sólo en el caso de animales nuestros. Hagámoslo también por los animales
sueltos o directamente abandonados.

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