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Foto Arch.: Télam
Los industriales metalmecánicos quieren un debate con Brasil para superar las desigualdades existentes en el comercio bilateral, al tiempo que reclaman una mayor integración de autopartes nacionales en los vehículos que las terminales automotrices fabrican en Argentina.


"Argentina ha aumentado significativamente su producción de autopartes desde 2003, en línea con el crecimiento de las terminales automotrices, pero eso no impacta necesariamente en el contenido nacional en la construcción de vehículos", dijeron a Télam técnicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la entidad que conduce Juan Carlos Lascurain.

En este sentido, señalaron que el déficit industrial de todo tipo de autopartes sumó, en 2010, 7.000 millones de dólares, de los cuales 4.500 millones corresponden a las empresas metalúrgicas.

Para 2011, la estimación de ADIMRA es que ese déficit ascendió a unos 8.000 millones de dólares, con 5.000 millones de ese total para las metalúrgicas, una cifra que crece cada año y dificulta el desarrollo industrial argentino.

Desde un punto de vista comparativo, "el déficit es mayor a la producción total de autopartes en el país, que ronda los 6.500 millones de dólares, una cifra realmente enorme", señalaron las fuentes.

Esta situación se deriva de la fuerte importación de autopartes extranjeras por parte de las terminales y de las dificultades que encuentran las empresas de autopartes para lograr que las automotrices instaladas en Brasil les compren sus productos.

El jueves pasado, el presidente de la Federación de Industriales del Estado de Sao Paulo (FIES), Paulo Skaf, dijo que no hay que "reducir ventas brasileñas a la Argentina, sino aumentar la agenda de Argentina hacia Brasil".

Skaf hizo estas declaraciones tras reunirse con la ministra de Industria, Débora Giorgi, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y con los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, con quienes discutió la situación del comercio bilateral.

Ambas partes calificaron como "muy positivo" el encuentro que mantuvieron para avanzar en la profundización de la relación comercial bilateral, que se afianzará con la llegada, mañana, de una delegación del gobierno de Dilma Rouseff.

En esta coyuntura, los empresarios argentinos de autopartes quieren llevar a la mesa de negociaciones con Brasil no sólo el aumento de las exportaciones hacia Brasil, al tiempo que replantear en el mercado interno el contenido nacional en la producción de las terminales automotrices.

Sobre el comercio con Brasil, el titular de ADIMRA, Juan Carlos Lascurain, dijo a Télam que es optimista, ya que tras el encuentro con Skaf con las autoridades económicas nacionales y con él mismo, prevé "una nueva y mejor fase en la relación comercial con Brasil, una etapa de mayor realismo de Brasil respecto a Argentina".

Pero también recordó las dificultades del comercio de autopartes donde "muchas veces los brasileños no pueden vender a las terminales argentinas porque sus productos son más caros, y las autopartistas argentinas no consiguen que una terminal en Brasil les compre a ellas".

El problema arranca con la legislación automotriz vigente desde la década de los ´90 cuando, a través de diversos decretos, se eliminó la exigencia de un mínimo de integración nacional en la producción de vehículos, explicaron economistas de ADIMRA.

"La liquidación de los régimenes legales de fabricación que regían hasta esos años, con exigencia de contenidos locales, llevó a que la integración nacional fuera cero, y el autopartismo aún no ha logrado recuperarse de ese golpe, a pesar del crecimiento de los últimos años", señalaron.

En esta situación también inciden el alto porcentaje de autopartes nacionales que van al mercado de reposición antes que a la producción, la falta de inversiones derivada de la baja o nula demanda de piezas por parte de algunas automotrices locales, y las asimetría de producción con Brasil.

La chatarra es un ejemplo de estas asimetrías, ya que las terminales en Brasil producen y entregan chatarra como parte de pagos a sus proveedores de autopartes, bajando así enormemente los costos de producción de éstos y el precio que pagan por estas piezas.

"Esta y otras cuestiones parecidas aparecieron en las recientes reuniones entre empresas argentinas y brasileñas que han tenido lugar en la secretaría de Comercio", explicaron los expertos.

En su concepto, hace falta trabajar todos estos temas y que "el Estado actúe como un elemento articulador entre todos los actores del mercado sectorial para permitir un desarrollo de la producción que podría ser muy grande".

Elogiaron, en este sentido, las iniciativas tomadas por el Gobierno nacional desde la secretaría de Comercio en los últimos meses, dirigidas a defender la producción nacional y avanzar en un mejor posicionamiento de las empresas argentinas dentro del sector automotriz.

Télam

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