| Foto: EL Litoral | |
En la Villa Marista, y con algunos hinchas veraneantes que fueron a verlos, el plantel hizo fútbol en espacios reducidos. Recién el fin de semana habrá un amistoso entre ellos y el martes se juega el primero de los siete partidos previstos antes de la competencia oficial.
La lluvia vespertina no fue impedimento para que Colón se entrene en la Villa Marista marplatense. Allí, en un lugar que se hizo muy conocido a partir de los primeros meses de 1978, cuando la selección nacional conducida, en aquel momento, por César Luis Menotti, se preparaba con mucha intensidad en la búsqueda de un nivel internacional que por ese entonces no era común en las selecciones nacionales de nuestro país. Hubo dos cuestiones en las que Menotti hizo especial hincapié: el primero, las series y giras internacionales ante las selecciones más encumbradas a nivel mundial (entre 1976 y 1977 vinieron las dos Alemania, Francia, Inglaterra y Escocia, entre otras, a jugar a la cancha de Boca); el otro aspecto fue el de la larga concentración y la preparación física para tratar de “igualar” el mayor ritmo que traían los europeos. Pues bien, allí, en ese lugar, Colón realiza desde el lunes sus trabajos con pelota.
Están todos bien
Pese a que el Bichi Fuertes (se recupera de la ruptura fibrilar sufrida a fines del año pasado) interrumpió el ejercicio con pelota en la tarde de ayer, lo bueno de este trabajo en Mar del Plata es que el plantel completo está a disposición de Sciacqua, Carlen, Virgilio, Porpatto y el resto del cuerpo técnico. Otro de los que sólo se exigió lo conveniente -aunque hizo casi toda la tarea- fue el uruguayo Javier Chevantón. De todos modos, explicaba el cuerpo técnico que el trabajo de ayer fue con menos recorrido que el del lunes, por la mañana, pero con mayor intensidad tanto en la arena como en el gimnasio del Balneario Doce de Punta Mogotes, donde volverán mañana por la mañana.
En cuatro grupos
El trabajo futbolístico de la víspera, y por momentos bajo la lluvia, se hizo en espacio reducido. Sciacqua organizó cuatro grupos con pecheras de distintos colores. El Rosado estuvo integrado por Marcos Díaz, Ismael Quilez, Garcé, Prediger, Poblete, Curuchet, Luque y Fuertes, que trabajó sólo un rato. El Rojo lo hizo con Pozo, Caire, Fosgt, Graciani, Mugni, Bastía, Chevantón y Comachi. El Amarillo con Moreno y Fabianesi, Callejo, Raldes, Urribarri, Alario y Marcos Fernández. Y el Verde lo hizo con Barraza, Costa, Pellegrino, Lima, Higuaín y Leandro González. A estos jugadores hay que agregar los otros dos arqueros (Bailo y Mehring), que siguieron trabajando activamente a las órdenes de Manolo Porpatto.
Con hinchas
Una decena de hinchas de Colón se hicieron presentes en la Villa Marista para seguir atentamente los trabajos del plantel sabalero. Luego de la práctica, los chicos y grandes aprovecharon el momento para sacarse fotos con algunos de los jugadores. Obviamente, el más buscado fue Esteban Fuertes. Pero también Pozo y Prediger recibieron el pedido para un autógrafo o la foto. Y eso que el tiempo estaba para quedarse en el hotel, en el departamento, para tomar un chocolate con churros o para caminar por Juan B. Justo, la “avenida de los pulóveres”.
Mucho movimiento
En el hotel donde está Colón se produjo un notable movimiento durante todo el día. Es que allí estuvo la delegación de Estudiantes, que anoche inició el torneo de verano jugando y empatando ante Racing en el Minella. Tal como aconteció con los hinchas de Gimnasia y Esgrima La Plata (están enfrente), hubo muchos hinchas de Estudiantes que recibieron a los jugadores y esperaron anoche la partida hacia el estadio mundialista. Eso sí, hubo mucha custodia policial para evitar que se produzca algún inconveniente o cruce de hinchas. Es que hay muchos platenses en Mar del Plata.
¿El Chino de “4”?
Colón recién va a empezar a hacer fútbol el fin de semana, ya con Gracián (llegaba al cierre de nuestra edición a esta ciudad) integrado al plantel. Ahí, Sciacqua parará por primera vez un supuesto “11” titular del año, seguramente manteniendo el esquema tradicional con el que jugó todo el Apertura: un 4-4-2 que se hizo un poco más flexible en la parte final por la movilidad de Higuaín para no estacionarse arriba y buscar la pelota más cerca de los mediocampistas. Con la ida de Candia, se abre un espacio (el de marcador lateral derecho) para cubrir. Los candidatos son Garcé, Caire, Barraza y Quilez (¿en ese orden?), y por más que el Chino ha preferido en estos últimos años jugar como marcador central, se sabe que conoce muy bien el oficio de lateral por derecha, donde prácticamente desarrolló toda su carrera en River.
Sin dudas que la llegada de Gracián le da una alternativa interesante para modificar el esquema y pasar a jugar con un enganche. Para eso, dependerá de cuál sea la respuesta de los volantes centrales, ya que si el equipo se “banca” jugar con un solo volante central, el 4-3-1-2 con Gracián es una posibilidad que Sciacqua seguramente barajará.
¿Se habrán cruzado?
El “Coco” Basile paró con Racing enfrente del hotel donde está concentrado Colón. Se sabe que cuando el “Coco” estuvo en Santa Fe hizo buenas migas con mucha gente del club, entre ellos el propio técnico sabalero, Mario Sciacqua, y el gerente Lavini. Pero hablando de “cruzarse”, fue muy ocurrente la respuesta de Leo Madelón a la consulta de El Litoral. “Leo, ¿y Villar, el volante de Godoy Cruz?”, le preguntamos. Y el ex jugador y ex entrenador de Unión respondió: “ahí, enfrente...”. Pensar que entre San Lorenzo y Villar hay una sola calle (el Boulevard Marítimo) que los separan, pero es abismal la distancia real por la decisión de la dirigencia mendocina de mantener, tanto a él como a “Tito” Ramírez, en el plantel de Pumpido.
Posesión y presión
Mario Sciacqua y sus colaboradores siguieron con mucha atención el trabajo con pelota de ayer. “Vamos muchachos, posesión y presión, de eso se trata”, gritaba a cada momento el técnico. La cuestión era toques cortos y precisos para amigarse con la pelota lo más rápido posible, objetivos concretos y una vez perdido el balón, mucha presión de parte de todos para recuperarlo. Se fueron muy conformes.
Por Enrique Cruz (h)| Fuente: El Litoral
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